Aquella noche en Ibiza
Hace poco caminando por las calles de Ibiza me atravesé con una chica algo peculiar. De piel morena, pecas que adornaban su rostro y cabello rizado, destacando que era oscuro, tan oscuro como esa noche estrellada.
Hablando con ella, me di cuenta que era apasionada por el arte, me contaba que normalmente divagaba por la vida, siendo un alma libre, sin limitaciones, ni ataduras.
Me llamó la atención su mente creativa y al comunicarse, me di cuenta que era muy altruista, se me es difícil explicar lo que sentí al escucharla, me cautivó su voz melodiosa y me atrapó sin medida alguna su poder de palabra. Era evidente que vivía sin prejuicios, ni barreras.
Me contaba también que su vida estaba llena de colores y a los capítulos en blanco y negro le gustaba adornarlos y les daba un giro de 360°, convirtiéndolos en escenas fuera de este mundo, a las que les agregaba algunas gotas de alegría, ciertos matices, amor, escarcha y fantasía.
Me cautivó desde aquella noche en Ibiza, solo recuerdo su nombre y en mi memoria plasmada su fragancia que resaltaba su esencia, la luna era nuestra fiel compañía y sin duda alguna la única que fue testigo de esta historia desmedida.
Al despedirnos desapareció entre las aguas cristalinas y desde ese momento la visito día tras día.
Así recuerdo a Nicolt, tan mágica y dulce como dicha historia, una historia que quedará marcada de por vida.
Nicolt Castillo Salcedo
"Para ser un gran escritor hay que ser directo, simple, breve, enérgico y lucido" Wuaoo eres increíblee!!😍♥️
ResponderBorrar¡Gracias por tú lindo apoyo!❤️
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